sábado, 8 de noviembre de 2014

Witold Gombrowicz, FERDYDURKE

"Retirada. Presiento ( pero no sé si ya pueden confesarlo mis labios) que pronto llegará el tiempo de la Retirada General. Comprenderá el hijo de la tierra que él no se expresa en armonía con su ser verdadero sino siempre en froma artificial y dolorosamente impuesta desde el exterior, ora por otros hombres, ora por las circusntancias. Empezará entonces a temer aquella forma suya y a avergonzarse de ella así como hasta ahora se glorificaba y se consolidaba en ella. Prontop empezaremos a temer a nuestras personas y personalidades porque sabremos que esas personas no son del todo nuestras. Y en vez de vociferar y rugir: yo creo eso, yo siento eso, yo soy así, yo defiendo eso, diremos con más humildad: a través de mí, se cree -se siente -se dice -se hace -se piensa -se obra...El vate repudiará su canto. El jefe temblará ante su orden. El sacerdote temerá al altar más que hasta ahora, la madre enseñará al hijo no sólo principios, sino también cómo manejarlos...y defenderse contra ellos para que no le hagan daño. Y, por encima de todo, lo humano se encontrará un día con lo humano."

lunes, 11 de agosto de 2014

"La mirada del Jaguar", Eduardo Viveiros de Castro.

"Por más exitoso que haya sido o esté siendo el proceso de desindianización llevado a cabo por la catequización, por la misionerización, por la modernización, por la ciudadanización, no se puede borrar la historia y suprimir toda la memoria, porque los colectivos humanos existen crucial y eminentemente en el momento de su reproducción, en el pasaje intergeneracional de aquel modo relacional que "es" el colectivo, y salvo que esas comunidades sean físicamente exterminadas, expatriadas, deportadas, es muy difícil destruirlas totalmente. Y aún cuando lo fuesen, cuando fuesen reducidas a sus componentes individuales, extraídos de las relaciones que los constituían, como ocurrió con los esclavos africanos, esos componentes reinventan una cultura y un modo de vida -un mundo relacional que, por más determinado que haya sido por las condiciones adversas en las que surgió, jamas dejo de ser una expresión de vida humana exactamente como cualquier otra. No hay culturas inauténticas, pues no hay culturas auténticas. No hay de hecho, indios auténticos, indios, blancos, afro-descendientes, o quien quiera que sea -pues auténtico no es algo que sean los humanos. O tal vez sea una cosa que sólo los blancos pueden ser (peor para ellos). La autenticidad es una auténtica invención de la metafísica occidental, o incluso más que eso: ella es su fundamento, entiéndase, es el concepto mismo de fundamento, concepto archimetafisico. Solo el fundamento es completamente auténtico; sólo lo auténtico puede ser completamente fundamento. Pues lo auténtico es el avatar del ser, una de las máscaras utilizadas por el ser en el ejercicio de sus funciones monarquícas dentro de la onto-teo-antropología de los blancos.

¿Qué diablos tendrían los indios que ver con eso? "

miércoles, 30 de julio de 2014

Vibraciones, abrazos, aperturas. Deleuze y Guattari, ¿Qué es la filosofía?, pp. 178-179.

“Pero el éxito de una revolución solo reside en la revolución misma, precisamente en las vibraciones, los abrazos, las aperturas que dio a los hombres en el momento en que se llevó a cabo, y que componen en si un monumento siempre en devenir, como esos túmulos a los que cada nuevo viajero añade una piedra. La victoria de una revolución es inmanente, y consiste en los nuevos lazos que instaura entre los hombres, aun cuando estos no duren más que su materia en fusión y muy pronto den paso a la división, a la traición.”

domingo, 15 de junio de 2014

KLAUS KINSKI, "YO NECESITO AMOR" Memorias.

"¿Se puede aprender a ser de otra manera? No quiero decir a comportarse de otra manera, eso no es ninguna cosa del otro mundo. Lo que quiero decir es: ¿Puede uno convertirse en una persona completamente distinta? ¿Cómo es posible modificarse espiritualmente sin sufrir daños en el proceso? ¿Y qué pasaría con los sentimientos e ideas personales? He martirizado mi cerebro millones de veces intentando comprender porque no soy de otra manera, y de hallar un modo de cambiar. Pero todo ha sido en vano. Creo que no somos capaces de decidir nuestra forma de ser, ya que ésta depende de la fuerza del magnetismo universal y de las energias que nos irradian Y que no es posible modificar el magnetismo ni las ondulaciones y vibraciones del universo; en especial cuando son tan contrapuestas las fuerzas que entran en contacto. ¿Es posible calmar el océano frente al Cabo de Hornos? Si alguien sabe cómo hacerlo que lo diga.
Posiblemente, los sordos creerán estar oyendo una sarta de excusas. Pero no intento excusar nada de lo que he hecho, y además, ¿ante quien debería disculparme? ¿A quién le servirían mis disculpas? No. Lo que hago es buscar desesperadamente una solución. Yo también lo he intentado. Nadie me ayuda."

miércoles, 16 de abril de 2014

Precisamente ahora. Rocío Wittib

Precisamente ahora
que se acaba el verano, que amenaza
con lluvias el cielo, que se mancha la ciudad
de gris, de ocre, del color invisible del viento
que levanta polvo, que arremolina basura en la esquina
que se pasea por las calles como un dios absoluto
al otro lado de esta ventana, al otro lado
de mis ojos, justo ahí, afuera
donde los árboles evidencian la llegada del otoño en el paisaje
y la luz abandona poco a poco el cielo
como yo me abandono sobre el respaldo de la silla
precisamente ahora que sin querer
me parece dulce esta contemplación inútil de la vida
de las palomas que huyen de las ramas que tiemblan
del tráfico, de la gente que camina por la avenida
sin detenerse, casi atropellándose unos a otros
de todo lo que sigue sin más su curso al otro lado de este café
mientras en el fondo de mi imaginación
suena una melodía alegre que me recuerda
que otras veces he estado aquí
que todo lo que sucede precisamente ahora
ya ha sucedido, pero también es necesario
que todo vuelva a suceder
que de eso, supongo, se trata un poco la vida
de que todo vuelva a empezar y de pronto
comience a llover la misma lluvia que nunca ha llovido.

domingo, 13 de abril de 2014

Si...Rudyard Kipling.

Si puedes mantener la cabeza en su sitio cuando los que te rodean
la han perdido y te culpan a ti.

Si puedes seguir creyendo en ti mismo cuando todos dudan de ti,
pero también aceptar que tengan dudas.

Si puedes esperar y no cansarte de la espera;
o si, siendo engañado, no respondes con engaños,
o si, siendo odiado, no dejas lugar al odio
Y aun así no te las das de bueno ni de sabio.

Si puedes soñar sin que los sueños te dominen;
Si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu único objetivo;
Si puedes experimentar el triunfo y la derrota,
y tratar a esos dos impostores exactamente igual.
Si puedes soportar oír la verdad que has dicho,
tergiversada por villanos para engañar a los necios.
O ver cómo se destruye todo aquello por lo que has dado la vida,
y remangarte para reconstruirlo con herramientas desgastadas.

Si puedes hacer un montón con todas tus ganancias
y arriesgarlas a una sola tirada ;
y perderlas, y empezar de nuevo desde el principio
y no decir ni una palabra sobre tu pérdida.
Si puedes forzar tu corazón, y tus nervios y tendones,
a cumplir con tu deber mucho después de haberlos agotado,
y resistir cuando ya no te queda nada
más que la voluntad de decirles: "¡Resistid!".

Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud.
o caminar junto a reyes, y no perder el buen sentido.
Si ni amigos ni enemigos pueden herirte.
Si todos cuentan contigo, pero ninguno demasiado.
Si puedes llenar el inexorable minuto,
con una trayectoria de sesenta valiosos segundos

Tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,

y lo que es más: ¡serás un Hombre, hijo mío!

domingo, 23 de febrero de 2014

A la música. Arthur Rimbaud


A la plaza que un césped dibuja, ralo y pobre,
y donde todo está correcto, flores, árboles,
los burgueses jadeantes, que ahogan los calores,
traen todos los jueves, de noche, su estulticia.

-La banda militar, en medio del jardín,
con el Vals de los pífanos el chacó balancea:
-Se exhibe el lechuguino en las primeras filas
y el notario es tan sólo los dijes que le cuelgan.

Rentistas con monóculo subrayan los errores:
burócratas henchidos arrastran a sus damas
a cuyo lado corren, fieles como comacas,
-mujeres con volantes que parecen anuncios.

Sentados en los bancos, tenderos retirados,
a la par que la arena con su bastón atizan,
con mucha dignidad discuten los tratados,
aspiran rapé en plata, y siguen: «¡Pues, decíamos!...»

Aplastando en su banco un lomo orondo y fofo,
un burgués con botones de plata y panza nórdica
saborea su pipa, de la que cae una hebra
de tabaco; -Ya saben, lo compro de estraperlo.

Y por el césped verde se ríen los golfantes,
mientras, enamorados por el son del trombón,
ingenuos, los turutas, husmeando una rosa
acarician al niño pensando en la niñera...

Yo sigo, hecho un desastre, igual que un estudiante,
bajo el castaño de indias, a las alegres chicas:
lo saben y se vuelven, riéndose, hacia mí,
con los ojos cuajados de ideas indiscretas.

Yo no digo ni mu, pero miro la carne
de sus cuellos bordados, blancos, por bucles locos:
y persigo la curva, bajo el justillo leve,
de una espalda de diosa, tras el arco del hombro.

Pronto, como un lebrel, acecho botas, medias...
-Reconstruyo los cuerpos y ardo en fiebres hermosas.
Ellas me encuentran raro y van cuchicheando...
-Mis deseos brutales se enganchan a sus labios...

martes, 18 de febrero de 2014

MÁRMOLES. Aldo Pellegrini

Nadie podrá olvidar

la voz velada del arqueólogo en cuclillas

buscando entre antiguas ruinas

las huellas de la angustia de los siglos

hundidas en la arena

sólo prosperan las prostitutas petrificadas

que conservan a través de los siglos

un inagotable deseo de amor

la voz velada y lejana busca lo viviente en lo

muerto

a la sombra de la voz

la más deliciosa de las doncellas se desnuda de sus

heridas



piadosamente

cae una noche rota

piadosamente

sopla sobre los antiguos mármoles

el gran viento de los acoplamientos

en cada instante nacen y mueren de un modo

infinito

seres invisibles que fecundan al tiempo

la voz lejana llama

al misterio derramado entre los monumentos

arqueológicos

una tempestad de mordiscos

hace sangrar los mármoles

sangre coagulada del tiempo inalcanzable

sangre inalcanzable del vacío.

jueves, 13 de febrero de 2014

PRIMERO LA VIDA (a Philippe Soupault). André Breton

Primero la vida a esos prismas sin espesor así los colores sean más puros
Primero a esta hora siempre gris a esos terribles automóviles de frías llamas
A estas piedras reblandecidas
Primero este corazón trabado
A esta ciénaga de murmullos
Y a este blanco tejido cantando a la vez en el aire y en la tierra
A esta bendición nupcial que une mi frente a la de la vanidad total
                                  
Primero la vida

Primero la vida con sus sábanas conjuratorias
Sus cicatrices de evasión
Primero la vida primero esta roseta sobre mi tumba
La vida de la presencia nada más que la presencia
Donde una voz dice ¿Estás ahí? y otra responde ¿Estás ahí?
Ay casi no estoy
Y aun cuando favoreciéramos a aquéllos que damos muerte
                                
Primero la vida

Primero la vida primero la vida Infancia venerable
La cinta que sale de un faquir
Se parece a la barrera del mundo
Pese a que el sol sea un deshecho
Por muy poco que el cuerpo de una mujer se le parezca
Sueñas contemplando detenidamente la trayectoria
O sólo cerrando los ojos sobre la tormenta adorable llamada tu mano
                                
Primero la vida

Primero la vida con sus salas de espera
Cuando uno sabe que nunca será admitido
Primero la vida a estas fuentes termales
Donde el servicio está hecho por collares
Primero la vida desfavorable y larga
Cuando aquí los libros se volvieran a cerrar sobre anaqueles menos suaves
Y cuando allí se estuviera más a gusto que nunca se estuviera libre
                                 
Primero la vida

Primero la vida como fondo de desdén
A este rostro suficientemente bello
Como el antídoto de esta perfección que ella pide y teme
La vida ese embuste de Dios
La vida tal un pasaporte virgen
Una pequeña ciudad tal Pont-á-Mousson
Y como todo ya se dijo
                                
Primero la vida

jueves, 6 de febrero de 2014

Aldo Pellegrini, "El huevo filosófico", A Partir de Cero, N° 2 (Buenos Aires, diciembre de 1952)

A la idea del hombre común de admitir como real solamente las apariencias sensibles, se opone la idea surrealista de la existencia de aspectos, o mejor, de planos multiples y variados de la realidad. A la idea de la percepción sensorial como fuente única del saber se opone la concepción surrealista del conocimiento, que proclama la existencia de infinitos contactos entre el hombre y el mundo, escalonados desde lo sensible a lo suprasensible. El surrealista no quiere prescindir de ningún aspecto posible de la realidad y como consecuencia, su actitud frente a los datos parciales de los sentidos y de la ciencia se revela no conformista...
El surrealista no se resigna, es esencialmente disconformista, y partiendo de principio de que la fuente de todo conocimiento está en el interior del hombre, se sumerge en el propio espíritu, atravezando el plano racional, y allá, en lo mas hondo de su yo, encuentra el mundo...
El surrealismo cree, pues, en una realidad sin limites. Su terreno de investigación es lo desconocido ilimitado. Si al fin el conocimiento resulta de la participación del hombre en el cosmos, es necesario buscar en la mas profunda inmersión en sí mismo la fuente de toda sabiduria...
El surrealismo, consciente de la amplitud de lo real, consciente de que todo sujeto en el centro mimo de esa realidad total, busca en la inmersión en si mismo la fuente de todo conocimiento. Y cuando retorna de su inmersión aparece con el unico lenguaje que puede darle la idea de la totalidad de lo real: el lenguaje poetico.

Tristan Tazara, MANIFIESTO DADA 1918

ASCO DADAISTA

Todo producto del asco susceptible de convertirse en una negación de la familia, es DADA; protesta con todas las fuerzas del ser en acción destructiva: DADA; conocimiento de todos los medios hasta ahora rechazados por el sexo púdico del compromiso cómodo y la cortesía: DADA; abolición de la lógica, danza de los impotentes de la creación: DADA; de toda jerarquia y ecuación social ins
talada para los valores por nuestros lacayos: DADA; cada objeto, todos los objetos, lso sentimientos y las oscuridades, las apariciones y el choque preciso de las lineas paralelas, son medios para el combate: DADA; abolición de la memoria: DADA; abolición de la arqueología: DADA; abolición de los profetas: DADA; abolición del futuro: DADA; creencia absoluta indiscutible en cada dios producto inmediato de la espontaneidad: DADA; salto elegante y sin perjuicio de una armonía a la otra esfera; trayectoria de una palabra lanzada como un disco sonoro grito; respetar todas las individualidades en su locura del momento: seria, temerosa, tímida, ardiente, vigorosa, decidida, entusiasta; pelear su iglesia de todo accesorio inútil y pesado; escupir como una cascada luminosa el pensamiento chocante o amoroso, o mimarlo-con la viva satisfacción de que da igual- con la misma intensidad en el zarzal, puro de insectos para la sangre bien nacida, y dorada de cuerpos de arcángeles, de su aullido de los dolores crispados, entrelazamiento de los contrarios y de todas las contradicciones, de los grotescos, de las inconsecuancias: LA VIDA.

viernes, 10 de enero de 2014

LA CONJURACIÓN SAGRADA. Georges Bataille


       Lo que hemos emprendido no debe ser confundido con ninguna otra cosa, no puede ser limitado a la expresión de un pensamiento, y todavía menos a lo que justamente es considerado como arte.

Es necesario producir y comer: muchas cosas son necesarias y por ello son algo, y lo mismo ocurre con la agitación política.


     ¿Quién sueña, antes de haber luchado hasta el final, con dejar el lugar a hombres que es imposible contemplar sin experimentar la necesidad de destruirlos? Pero si nada pudiera encontrarse más allá de la actividad política, la avidez humanasolamente se enfrentaría con el vacío.

SOMOS FEROZMENTE RELIGIOSOS y, en la medida en que nuestra existencia es la condena de todo lo que hoy se reconoce, una exigencia interior reclama que seamos igualemnte de imperisos.

Lo que emprendemos es una guerra.


     Es tiempo de abandonar el mundo de los civilizados y su luz. Es demasiado tarde para pretender ser razonable e instruido, pues esto condujo a una vida sin atractivos. Secretamente o no, es necesario convertirnos en otros o dejar de ser.


     El mundo al que hemos pertenecido no propone nada para amar más allá de cada insuficiencia individual: su existencia se limita a su comodidad. Un mundo que no puede ser amado hasta morir-de la misma manera que un hombre ama a una mujer- representa solamente el interés y la obligación hacia el trabajo. Si se compara con los mundos desaparecidos, es odioso y aparece como el más fallido de todos.


    En los mundos desaparecidos fue posible perderse en el éxtasis, lo que es imposible en el mundo de la vulgaridad instruida. Las ventajas de la civilización son compensadas por la manera en que los hombres las aprovechan: los hombres actuales las aprovechan para convertirse en los más degradantes de todos los seres que han existido.


     La vida tiene siempre lugar en un tumulto sin cohesión aparente, pero no encuentra su grandeza y su realidad más que en el éxtasis y en el amor extático. Quien se obstina en ignorar o en desconocer el éxtasis es un ser incompleto cuyo pensamiento se reduce al análisis. La exsitencia no es solamente vacío agitado, es una danza que obliga a bailar con fanatismo. El pensamiento que no tiene por objeto un fragmento muerto existe interiormente de la misma manera que las llamas.


     Es preciso volverse lo bastante firme e inquebrantable como para que la existencia del mundo de la civilización parezca finalemnte incierta. Es inútil responder a aquellos que puden creer en la existencia de ese mundo y lo toman como protexto: si hablan, es posible mirarlos sin escucharlos e, incluso cuando se los mira, no "ver" sino lo que existe lejos detrás de ellos. Es preciso rechazar el aburrimiento y vivir solamente de lo que fascina.

      
     En ese camino sería vano agitarse y buscar atraer a aquellos que tienen veleidades tales como pasar el tiempo, reír o convertirse individualmente en raros. Es preciso aventurarse en él sin mirar hacia atrás y sin tener en cuenta a aquellos que no tienen la fuerza para olvidar la realidad inmediata.

La vida humana está excedida por servir de cabeza y de razón al universo. En la medida que se convierte en esa cabeza y en esa razón, en la medida en que se convierte en necesaria para el universo, acepta una servidumbre. Si no es libre, la existencia se convierte en vacía o neutra, y si es libre es un juego. La Tierra, mientras engendra solamente cataclismos, árboles o pájaros, era un universo libre: la fascinación de la libertad se empaño cuando la tierra produjo un ser que exigía la necesidad como ley por encima del universo. El hombre siguió siendo sin embargo libre de no responder a ninguna necesidad: es libre de parecerse a todo lo que no es él mismo en el universo. Puede apartar el pensamiento de que él o Dios impide al resto de las cosas ser absurdas.


El hombre se escapó de su cabeza como el condenado de la prisión.


     Encontró más allá de sí mismo no a Dios, que es la prohibición del crimen, sino a un ser que ignora la prohibición. Más allá de lo que soy, reencuentro un ser que me hace reír porque no tiene cabeza, que me llena de angustia porque está hecho de inocencia y de crimen: tiene un arma de hierro en su mano izquierda, llamas que parecen un corazón de sacrificio en su mano derecha. Reúne en una misma erupción el nacimiento y la muerte. No es un hombre. Tampoco un dios. No es yo, pero es más yo que yo: su vientre es dédalo en el que se perdió a si mismo, en el que me pierdo con él y en el cula me vuelvo a encontrar siendo él, es decir, monstruo.


     Lo que pienso y lo que imagino no lo pensé ni lo imaginé solo. Escribo en una pequeña casa fría de un pueblo de pescadores, y un perro acaba de aullar en la noche. Mi habitación está cerca de la cocina en donde André Masson se mueve felizmente y canta: en el mismo momento en el que estoy escribiendo, acaba de poner en el fonógrafo el disco de la obertura de Don Juan, más que cualquier otra cosa, la obertura de Don Juan vincula lo que me tocó en suerte de la existencia con un desafío que me abre al arrebato fuera de mí. En ese instante incluso contemplo a ese ser acéfalo, el intruso compuesto por dos intenciones igualemnte desbocadas, convertirse en la "Tumba de Don Juan". Cuando algunos días estaba con Masson en esta cocina, sentado con un vasod e vino en la mano, mientras él, imaginandose de repente su propia muerte y la muerte de los suyos, con los ojos fijos, sufriendo, casi gritaba que era preciso que la muerte se convirtiera en una muerte afectuosa y apasionada, gritaba su odio hacia un mundo que impone, hasta sobre la muerte, su pata de empleado, yo no podía dudar de que la suerte y el tumultoinfinito de la vida humana estuvieran abiertos para aquellos que no podían ya existir como ojos reventados, sino como videntes arrebatados por un sueño estremecedor que no puede pertenecerles.



Tossa, 29 de Abril de 1936.

domingo, 5 de enero de 2014

Voces Nuevas. Antonio Porchia

Has venido a este mundo que no entiende
nada sin palabras, casi sin palabras.



Dios le ha dado mucho al hombre;
pero el hombre quisiera algo del hombre.



La tierra tiene lo que tú levantas de la tierra.
Nada más tiene.



Me ves cuando me tocas: cuando no debieras verme.



Sí, eso es el bien: perdonar el mal.
No hay otro bien.



El hombre vive midiendo, y no es medida de nada.
Ni de sí mismo.



Iría al paraíso, pero con mi infierno; solo, no.



A veces creo que el mal es todo
y que el bien es sólo un bello deseo del mal.



Creías que destruir lo que separa era unir.
Y has destruido lo que separa.
Y has destruido todo.
Porque no hay nada sin lo que separa.



Quieren que me haga diferente.
Y sin ellos hacerse diferentes y sin nada
hacerse diferente.
¿Y de qué me haría diferente?



Para que tu tristeza muda no oyese mis palabras,
te hablé bajito.



La humanidad no sabe ya adonde ir,
porque nadie la espera: ni Dios.


(Kosovo)

sábado, 4 de enero de 2014

DESENCUENTRO. Constanza Carrazco

Es tan tarde para maldecir este crudo olvido que nos llegó tan temprano. La verdad se impone como un rayo que nos despierta de la ilusión, de esa multiplicidad de verdades que no fueron, de esa caída constante en la inmovilidad que nos dejó medio muertos.



Ya no te reconozco
ni en la cadencia, ni en el pálpito

Hoy recuerdo sólo el roce de la muerte liviana
hace tiempo que no resguardo
no hago más que citar vanamente
toda esta menudencia gratuita que te nombra
en esta vigilia donde subyace hasta un posible encanto

Ni siquiera eras la sombra
ni siquiera eras aquello que no me atreví a tiempo a decirte
pero has logrado la vergüenza
has logrado que ya

no pueda

Te ganaste mis ganas de no ser eso que fui
a mí me abrumó el tiempo
me hastiaron las ganas
de buscar la coyuntura
de perder todas mis horas hablando allá atrás
atrás siempre es muerte

Extrañar resulta extraño
Rememorar lo que no tuve

Hemos parido con dolor:
ataduras, comuniones que siempre odiamos,
acuerdos tácitos de desamor. Hemos parido desencuentros.
Hemos firmado pactos con la ausencia y el abandono.
Hemos construido un muro con nuestro lenguaje empedrado. 

Me queda un ningún.
Un primer amor que no fue.
No me queda religión, no me queda identidad,
más me quedan varias lenguas para nunca poder descifrar la retórica original:
que impronta imborrable deja la primera ausencia en la vida de los otros.